La infraestructura hidráulica es obra civil y obra eléctrica al mismo tiempo, y no admite que una vaya por delante de la otra. El concreto define dónde puede ir el equipo; el equipo define qué tiene que dejar previsto el concreto. Cuando esa conversación no ocurre a tiempo, se demuele.

Qué hicimos

Obra civil e instalaciones eléctricas para infraestructura hidráulica: cimentaciones y estructuras de concreto, conducción, y la alimentación y puesta en marcha del equipo de bombeo.

Cómo se ejecutó

Cimentación. El armado del acero de refuerzo de las cimentaciones circulares es la parte que más disciplina exige: la geometría no perdona, y el acero tiene que quedar colocado y amarrado antes de que entre el concreto. En las fotos se ve a la cuadrilla dentro del armado, que es donde se pasa la mayor parte del tiempo de esta etapa.

Conducción. La tubería de gran diámetro se coloca con grúa sobre la zanja abierta. La maniobra es corta; la preparación, no. El fondo tiene que estar a nivel y la zanja tiene que aguantar lo que se le va a poner encima.

Electromecánico. Sobre la obra civil terminada se instala y se conecta el equipo de bombeo. Aquí el reto son motores de gran potencia: arranques, protecciones y una red de tierras que de verdad funcione. Un motor de bombeo no avisa cuando está mal alimentado; simplemente se calienta y se muere antes de tiempo.

Cómo quedó

El cárcamo lleno de agua, con las compuertas operando, y las bombas girando. Los videos de la sección de obra son de esta puesta en marcha: es la prueba de que el conjunto —concreto, tubería, motor y alimentación eléctrica— quedó trabajando como un solo sistema.